05/04/2016 Sin comentarios Baños, Cocinas, Proyectos, Reformas integrales

Cuando la cocina es la protagonista… (I)

A veces hay personas con las que conectas desde un principio, personas que te muestran sus hogares, y hacen que nos sintamos como en nuestra propia casa, y este es el caso de Isabel y Manuel

Vivían en un edificio muy particular, un edificio que para nosotros es un hito en la historia de la arquitectura de Valencia, un edificio que marcó un antes y un después tras la construcción del mismo, pues colaboró a crear la nueva arteria de comunicación en la cuidad. El entorno, es inmejorable, y la planta del edificio resultó ser muy atractiva para nosotros, pues era una vivienda que tenía una antiguedad de 30 años, pero la calidad de los materiales con los que se construyó era muy buena y por este motivo no se habían planteado una reforma nunca, porque el piso seguía estando en perfectas condiciones…

Con una distribución original, la casa de 90 m2, constaba de 4 habitaciones, 3 dobles, y una destinada a un pequeño estudio. Dos baños completos de buen tamaño, pero una cocina un poco oscura debido a la ubicación de la misma, y teniendo en cuenta la época en la que se contruyó, muy poco espacio para almacenamiento. Isabel y Manuel tienen dos hijos, pero con el tiempo, como en todas las familias, la vida cambia, y las necesidades cambian, y es por esto por lo que se decidieron por esta propuesta…

En ella podéis apreciar, cómo se han suprimido los tabiques que separan el hall o recibidor, el estudio y el salón comedor entre ellos, fusionándolos en un único espacio. Se desplazó además el tabique del distribuidor, para albergar un nuevo armario para dotar a la vivienda de un mayor almacenamiento, y se creó un único espacio para la cocina y la galería, permitiendo así una entrada directa de luz y ventilación a esta zona. Por otra parte se dispuso una lámina de vidrio aislar los posibles olores que se generan en una cocina del resto de la vivienda pero permitiendo a su vez una completa visión de la misma.

 

El resto de la casa se mantuvo tal y como estaba en la distribución original, pero se retiró el gotelé de las paredes, se puso suelo laminado en toda la casa, a excepción de la habitación donde ya había parquet natural que se acuchilló. Los baños se reformaron por completo e incluso en el principal se dispuso un armario de suelo a techo para almacenar todos los enseres de aseo, y en el otro, se dispuso un plato de ducha de resina. Todos los armarios empotrados fueron sustituidos pos otros nuevos de puertas de madera lacadas en blanco e interiores texturizados en color arena, y las puertas de paso se sustituyeron también por otras de madera lacadas en blanco.

Como habréis podido comprobar, el color que predomina en la casa es el blanco, y los tonos claros y grisáceos, consiguiendo así potenciar la luz natural que posee toda la vivienda, dotándola de una mayor sensación de amplitud. Además, Isabel, que es una apasionada de la cocina, nos pidió que los muebles de la misma y la encimera fueran de este color completamente, pues el blanco es sinónimo de limpieza e higiene, pues si hay algo sucio, lo hace visible, y de esta manera se facilita la limpieza.

 

 


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